| VAGINITIS |
Las vaginitis, o infecciones de la vagina, pueden causar inumerables molestias, aunque en raras ocasiones llegan a dar complicaciones a largo plazo.
Ciertos grados de flujo vaginal son normales y no indicativos de infección. Dichos flujos son causados por la microflora (microbios) que coloniza desde el nacimiento el aparato genital de la mujer; estas secreciones pueden tener un olor "característico" y una cantidad normal que depende de cada mujer.
Las infecciones que causan vaginitis pueden afectar a tres estructuras que son: vulva, vagina y cervix (cuello uterino).
Los microorganismos que forman el flujo vaginal pueden ser desequilibrados por varios factores: Ciclo menstrual, actividad sexual, el parto, la cirugía, los antibióticos, los anticonceptivos hormonales, los dispositivos intrauterinos y las enfermedades que disminuyen la inmunidad (defensas).
Secreción anormalmente excesiva, acompañada de prurito (picor), ardor y malestar. Puede haber dolor al orinar y en la actividad sexual. También puede presentarse irritación e hinchazón en vulva y vagina.
Infecciones vaginales por levaduras (Candida albicans). 75% de las mujeres con actividad sexual son afectadas al menos una vez en su vida, y un 10% se hacen recurrentes y dan síntomas crónicos.
Puede haber condicones predisponentes: embarazo, diabetes no controlada, uso de antibióticos o uso de anticonceptivos hormonales y dispositivos intrauterinos (DIU). Los síntomas frecuentemente se inician una semana antes o durante la menstruación. El flujo en esta infección es espeso, blanco con apariencia de "requesón". Esta infección no se puede considerar una enfermedad de transmisión sexual, estrictamente hablando. Se puede adquirir además del coito, en toallas, ropa, agua de baño o malos hábitos higiénicos. Es más frecuente en mujeres en edad fértil o con tratamientos hormonales y es raro en niñas o después de la menopausia.
TRICOMONIASIS
Infecciones vaginales por un microorganismo llamado Trichomona vaginalis. Se calcula que aproximadamente 20% de todas las mujeres la tienen. También hasta un 10% de los hombres pueden ser portadores. La principal forma de transmisión es por contacto sexual; sin embargo algunos estudios sugieren una transmisión a través de contacto en baños, con toallas, trajes de baño y piscinas contaminadas.
Las manifestaciones más comunes de la vaginitis tricomoníasica es el flujo de mal olor, picor en la vulva y molestias al orinar. Aunque hay mujeres que pueden no presentar ningún síntoma, son capaces de infectar a su pareja.
VAGINOSIS BACTERIANA (Vaginitis inespecífica)
Las causas de este padecimiento son múltiples, pero principalmente es provocado por sobrecrecimiento de Gardnerella vaginalis y Mobilincus spp. (anaerobio) provocando un desequilibrio en la microflora vaginal.
La principal forma de transmisión es por contacto sexual. Dentro de los principales síntomas, la mujer pude presentar picor, ardor vulvar, flujo fétido (principalmente despues del acto sexual) y grisáceo.
Dado que es posible tener más de un tipo de infección a la vez, el auto-diagnóstico y tratamiento basado en su propia experiencia, no es prudente.
Para poder determinar cual de los microorganismos mencionados es el responsable de la vaginitis su ginecólogo debe realizar algunos estudios y puede observar una muestra del flujo vaginal, en el microscopio.
El tratamiento depende del tipo de microorganismo que esté causando la infección. En ocasiones se le indicará tratamiento conjunto a su pareja sexual.
La atención especial a los hábitos e higiene personales puede detener las infecciones vaginales.
- Evitar ropa interior sintética y cambiarla por prendas de algodón.
- Suprimir el uso de duchas vaginales y de "sprays" de higiene íntima.
- Los aseos de vulva deberán hacerse con agua y jabón (suave).
- Las toallas higiénicas perfumadas y los tampones pueden causar irritación vulvar y favorecer las infecciones vulvovaginales.
- Mantenga sus genitales frescos y libres de humedad: evite las pantimedias y los pantalones muy apretados, no se deje puesto el traje de baño húmedo, etc.
- Cualquier cambio de su flujo vaginal o aparición de picor o malestar merece una consulta ginecológica.